Dendrobates azureus

marzo 14th, 2019  |  Publicado en Vitae Est

Azules diversos tapizaban la rana,

al lomo  guirnaldas de luciérnagas colgadas

unas encendidas, otras apagadas.

 

Allí estaba, posada, moradora del mar en la montaña,

en su  boca largo río de fuego y plata  se ocultaba,

por ojos dos simas  de sombras salían  dibujadas.

 

No contaba estrellas, ni gotas de agua;  colores para medir

el tiempo que pasa…y el tiempo pasaba,  sin saber la rana,

que tapiz sin color a su lomo el tiempo pintaba.

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